História de la Seda

História de la Seda

Historia de la Seda

La seda es un milagro de la naturaleza, tan fuerte que puede parar balas, tan ligera que se usa en los paracaídas y tan preciosa que durante siglos amenazaban con matar a quien desvelara los secretos de su fabricación. Pero hora el secreto está al descubierto. Y lo vamos a ver.


La leyenda dice que la seda fue descubierta cuando un capullo cayó dentro del té de la emperatriz de china desenredando un hilo largo y sedoso.


Hoy en día más de dos tercios de las cuatrocientas diez mil toneladas de sedas producidas en el mundo provienen de china.
Pero para hacerse con los mejores hilos los aficionados a la seda no miran hacia Shangai sino a tres mil kilómetros más al sur a Tailandia.


Aquí en la aldea banana tuvi los aldeanos continúan con las tradiciones de sus antepasados tejiendo a mano seda de alta calidad. La seda tailandesa se considera una de las mejores del mundo.

Y para crear la mejor tela se empieza con los mejores insectos. Estos pequeños bichos se llama bombyx mori (gusanos de seda vaya). Comienzan siendo huevos del tamaño de la cabeza de un alfiler y una vez eclosionan se dedican a engordar.

El truco está en darles de comer. Para convertirse en larvas productoras de seda estos insectos tendrán que multiplicar su peso por diez mil. Si fuesen humanos pesarían mas de treinta toneladas en su primer mes de vida.

Son maniáticos y estrictamente vegetarianos sus mandíbulas solo aceptan hojas de moras frescas recolectadas a mano en esta granja recolectan más de dos toneladas a la semana.

Tras cuarenta días y cuarenta noches comiendo sin parar las larvas están listas para acostarse. Pero antes de su siesta los gusanos comienza la tarea de tejer un capullo que les protegerá mientras se transforman en mariposas. El capullo de seda está compuesto de un único hilo de saliva de insecto. Esta habilidad no es nada desdeñable.
Cada uruga puede producir casi un kilómetro de seda para cubrirse. Tras tres o cuatro días hilando el capullo está listo. Pero esta seda no se paga mientras envuelve un gusano.


Otros animales como las arañas y las abejas también producen seda pero los gusanos de seda siguen siendo los más empleados ya que no huyen cuando intentan robar su tejido.


La primera etapa de este proceso consiste en limpiar y separar y la llevan a cabo familias de joviales trabajadores a los que les gusta compartir un bostezo. Incluso al limpiar desenredar el fino filamento de seda sigue siendo peliagudo porque las fibras están pegadas por una proteína llamada serifina.

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Por esto los capullos se sumerge en agua caliente que ablanda la serifina y suelta los filamentos. El grosor de un filamento de seda es de tan solo unos cientos de milésimas de milímetro por lo que se necesitan varios para formar un hilo lo suficientemente fuerte para su uso.

Son necesarios cinco mil capullos y treinta horas para que estas mujeres enrollen tan solo un hilo de seda. En cuanto a las orugas. Se consideran un manjar y las dejan aparte para la hora del té. Al parecer saben a maíz nos fiaremos de su palabra.

La larga hebra que va emergiendo se pone aparte para ser hilada. El problema de seda mojada es que es muy frágil y no quieres romper una hebra que has tardado todo un día en conseguir. La solución muy ingeniosa es salpicarla con arroz que absorbe la humedad inmediatamente.


La hebra de seda se enrolla alrededor de una rueca un instrumento muy antiguo que mide la longitud de la hembra. Después las madejas de hilo de seda se tienden para secarse.

Lamentablemente la seda solo es de un color amarillo. Y solo unos pocos afortunados pueden lucir pantalones amarillos. Así que estás madejas se sumergen en peròxido de hidrógeno para ser teñidas.

Después se remojaran en tinte para crear colores más favorecedores para los clientes.
Aún queda para que estas madejas formen un tejido que se pueda usar. La herramienta que las transforma en ropa es el telar para manejar este fiero aparato hace falta una gran destreza concentración y resistencia así que se encargan las mujeres.

Pero tras cuarenta horas adelante y atrás tejiendo y tramando solo tenemos medio tapete. El tiempo que requiere este proceso implica que no pueden satisfacer la demanda.

En Bangkok afrontan este problema con soluciones del siglo veintiuno. El principio es igual al proceso tradicional. Pero a una escala mucho más impresionante. En lugar de los dos o tres hilos que se hacen a mano en la aldea una ruecas automatizadas hilan la inmensa cantidad de cien kilos de seda al día.

Unos telares mecánicos colosales tejen rollos de tres metros de tela en solo unos minutos igual la producción de la aldea en unas pocas horas creando tejidos que sirven para todo desde una cortina hasta la corbata más moderna.

www.seda.website

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